Iliana Téllez

¿Porque nos llamaría mi padre a encontrarlo al frente de una tienda de zapatos?  Seguramente era para comprarnos un nuevo par de zapatos.  Emocionada y con esperanza por una sorpresa, brinque al auto viejito de mi madre juntamente con mi hermanito.  Me imagine unas zapatillas como de princesa, pero nunca me imaginé que ese día caluroso de verano seríamos abandonados.

Mi madre escogió cuidarnos con la guíanza de Dios. Mi abuelita le animaba con estas poderosas palabras que se encuentran en Jeremías 29:11 “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”

Nada en nuestro pasado tiene el poder de avergonzarnos porque Dios tiene un propósito.  El amor incondicional de Dios tiernamente transforma nuestro pasado a una plataforma. Tu también puedes encontrar redención de los secretos de tu alma y encontrar un propósito.  Estoy deseosa de conocerte.